
Este fin de semana Camila Cabello decidió acudir a uno de sus 'beach club' favoritos en Miami para relajarse, tomar el sol y bañarse en el mar, pero al final toda la jornada acabó viéndose arruinada por la presencia de unos paparazzi que no paraban de fotografiarla.
Al principio la artista intentó fingir que no estaban allí, pero no pudo evitar acabar "conteniendo la respiración" mientras realizaba el corto recorrido desde su toalla hasta el agua.
Y todo eso a pesar de que se había 'preparado' de antemano comiendo ligero, aplicándose brillo de labios, eligiendo un atuendo favorecedor y un bikini nuevo.
"Apreté tanto la tripa que me dolían los abdominales, y no respiré y apenas sonreí porque no paraba de pensar dónde podían estar los paparazzi. No podía sacármelo de la cabeza y relajarme", ha confesado en Instagram.
A nivel intelectual, la cantante es consciente de que no debería importarle lo más mínimo qué pueda pensar o decir el resto del mundo sobre ella, pero en el fondo no puede evitarlo por mucho que desde hace tiempo haya decidido seguir únicamente a mujeres "que aceptan sus cuerpos, su celulitis y sus estrías" en las redes sociales.
"Soy una mujer soltera de veintitantos que se encuentra en medio de una promoción brutal y quiero sentir que tengo buen aspecto", ha añadido para reconocer que ella también se ve afectada por los cánones de belleza imposibles que imperan en la sociedad.
