
Sergio Ramos está viviendo días muy complicados en París. Y es que a la noticia, adelantada por Le Parisien, de que el sevillano podría ver rescindido su contrato con el PSG a raíz de los problemas físicos que arrastra desde el pasado mayo, ahora se une la confirmación de que el esperado regreso del defensa a los terrenos de juego tendrá que demorarse al menos una semana más.
Ha sido el propio club galo el que ha comunicado que el excapitán del Real Madrid sigue trabajando en su recuperación en solitario, ya que los dolores musculares que padece siguen siendo demasiado fuertes como para permitir su reincorporación a los entrenamientos grupales.
Por si eso no fuera suficiente, la entidad ya no se atreve siquiera a marcarse una fecha orientativa para su vuelta al campo, que todavía no se ha materializado con la indumentaria de su nuevo equipo.
Por otro lado, fuentes del entorno del futbolista aseguran que, si la situación mejorara notablemente en los próximos días, Ramos podría debutar con el Paris Saint-Germain en algún momento de este mes de noviembre, aunque parece cada vez más complicado hacer predicciones con respecto al estado físico del deportista de 35 años.
