
Si todo sale según lo previsto, la joven Kawtar Benhalima, de 22 años, representará a Marruecos en la gala de Miss Universo que se celebrará el próximo 12 de diciembre en Israel.
Esta experiencia tan emocionante se ha visto empañada por una inesperada polémica que ha dado pie incluso a una petición para obligar a Kawtar a renunciar a su título de Miss. ¿El motivo? Sus raíces argelinas.
A su paso por el concurso de Miss Marruecos, ella habló de su abuela cuando le preguntaron quién era la persona que más la había inspirado a lo largo de su vida, para explicar que la anciana había emigrado desde Argelia con sus hermanos durante la guerra de la Independencia y había conseguido labrarse un futuro en un lugar desconocido gracias a su talento cosiendo, que eventualmente utilizó además para ayudar a otras mujeres a independizarse.
Esas declaraciones han dado pie al hashtag #KawtarNoEsMarroquí a pesar de que ella misma ha dejado claro que nació en Marrakech y que allí fue donde se licenció en empresariales tras estudiar primero en la escuela americana de Marruecos y más tarde en Francia.
