
Olvídate de volverte loca buscando el tratamiento perfecto para tu cabello, con estos tratamientos caseros, conseguirás los resultados que buscas ahorrando mucho dinero. Pero cuidado ¡no te las comas!
Por mucho que nos sepamos los trucos de los estilistas para cuidar nuestro cabello, o sepamos cuántas veces tenemos que lavarlo según nuestro tipo de pelo, encontrar una mascarilla que realmente nos funcione es más difícil de lo que parece. La mayoría de las veces nos dedicamos a probar tratamientos y, nuestro baño se llena de botes de acondicionador a medio terminar.
La solución es más sencilla de lo que crees, hacerte tu propia mascarilla. Y es que, aunque al principio te dé miedo y/o pereza, las mascarillas caseras son muy fáciles de preparar, y podrás hacer las cantidades que necesites, cuando realmente las necesitas. Además, podrás elegir la tuya según tu tipo de pelo y el resultado que quieras conseguir.
Aquí te dejamos una selección de mascarillas caseras que dejarán tu cabello fuerte, hidratado y brillante.
Cabello débil: yema de huevo y aceite de oliva

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Seguramente ya hayas oído hablar de esta mascarilla casera. Es una de las más comunes y fáciles de preparar, solo tienes que mezclar dos yemas de huevo con dos cucharadas de aceite de oliva, y una taza de agua hasta formar una masa uniforme. Una vez que esté lista, aplícala sobre el pelo seco y déjala actuar durante media hora.
El secreto de esta mascarilla es el huevo, que aporta fuerza y brillo y es además, uno de los alimentos que hace que tu pelo crezca más rápido. El aceite de oliva le dará esa suavidad tan agradable y hará que tu melena luzca mucho más brillante.
Cabello fino: fresa y mayonesa
Esta mascarilla te ayudará a exfoliar y reparar tu cabello. Las fresas tienen propiedades exfoliantes y rehidratantes que te ayudarán a engrosar el cabello fino, hidratar las puntas y aportar a la melena una energía extra para que se vea mucho más fuerte.
Para prepararla, solo tienes que machacar 12 fresas y mezclarlas con una cucharada de mayonesa hasta conseguir una pasta uniforme. Aplícala sobre tu cabello extendiéndola desde la raíz hasta las puntas y masajea el pelo como si fuera un champú. Déjala actuar durante 20 minutos y, enjuágala con agua tibia.
Cabello sin brillo: yogurt y limón

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Si quieres conseguir un pelo brillante y sano, aplícate esta mascarilla una vez al mes como mínimo. El yogurt te ayudará a limpiar el cuero cabelludo potenciando el crecimiento del pelo y aumentando la hidratación.
Mezcla un yogurt natural con dos claras de huevo y 2 cucharadas de zumo de limón. Aplica la mezcla por todo el cabello, seco o mojado, importante, evitando las raíces y, déjala actuar durante 30 o 40 minutos. Pasado ese tiempo, enjuágalo con agua fría.
Cabello apagado: plátano y miel
Las frutas, además de ser buenas para nuestra salud, también aportan muchos beneficios a nuestro cabello. El plátano en concreto, te ayudará a fortalecer tu cabello evitando la caída. La miel, por su parte, te dará la dosis de hidratación que necesitas para conseguir una melena brillante.
Para prepararla, tritura medio plátano y mézclalo en un bowl con dos cucharadas de miel. Aplícatelo sobre el pelo mojado haciendo hincapié en el cuero cabelludo, espárcela hacia las puntas. Déjala actuar durante 30 minutos y después, aclara el cabello. Notarás los resultados inmediatamente.
Cabello seco y encrespado: aguacate y aceite de almendras

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Si quieres hidratar y nutrir tu cabello a la vez que evitar el encrespamiento, esta mascarilla es la que estás buscando. El aceite de almendras te ayudará a reparar el cabello y las puntas abiertas, mientras que el aguacate aporta mucha hidratación.
Para hacerla, mezcla una cucharada de aceite de almendras, un aguacate maduro y una yema de huevo hasta que quede una masa homogénea. Aplícala sobre el cabello y, después de 15 minutos, retíralo con agua tibia y lávalo con un champú para pelo seco.
Hidratar el cabello: leche y miel
Las vitaminas de la leche potencian el crecimiento y aportan hidratación, la miel, por su parte, tiene múltiples propiedades reparadoras. Por eso, esta mascarilla es una muy buena solución para hidratar y reparar el cabello.
Si quieres hacerla en casa, toma una taza de leche y añade media taza de miel, 2 cucharadas de zumo de limón y una yema de huevo batida. Mézclalo todo muy bien, aplícala sobre el cabello mojado y déjala actuar durante 20 minutos. Después enjuágalo con agua tibia y, si quieres, lávate el pelo con tu champú habitual.
Cabello dañado: plátano y aguacate

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Esta es una mascarilla antioxidante y nutritiva que te ayudará a reparar tu cabello a la vez que le das una dosis extra de hidratación.
Para prepararla, machaca un aguacate y un plátano, mézclalos hasta convertirlos en una papilla homogénea. Añade después tres cucharadas de miel y dos de aceite de almendras. Cuando esté todo bien mezclado, aplícala sobre el pelo húmedo, desde las puntas hasta la raíz, déjala actuar durante 20 minutos y enjuágalo con abundante agua fría.
Ahora que sabes hacer estas mascarillas... ¿Quién va a tener un cabello descuidado?
